Actividades domésticas para el crecimiento infantil según su edad

Guía excepcional para madres, padres y educadores: Fomentando el desarrollo integral de los niños a través de las tareas del hogar


Como madres, padres y educadores, siempre queremos lo mejor para nuestros hijos y alumnos, lo que incluye su desarrollo físico, emocional e intelectual. Una forma en que podemos ayudar a los niños a alcanzar su máximo potencial es a través de actividades domésticas. Estas actividades no solo les enseñarán habilidades valiosas, sino que también les ayudarán a desarrollar su autoestima y confianza en sí mismos.


La pedagoga Maria Montessori, reconocida por su enfoque educativo centrado en el niño, desarrolló una tabla de tareas que permite enseñar a los niños responsabilidades según su edad, contribuyendo a su desarrollo de habilidades y autonomía. En base a lo anterior, presentamos los beneficios de asignar tareas del hogar a los niños y cómo involucrarlos en estas actividades de manera efectiva y divertida.


Beneficios de asignar tareas del hogar a los niños: Fortaleciendo su desarrollo y habilidades para el futuro



  • Seguridad en sí mismos: Al confiar en sus habilidades, los niños desarrollan una mayor autoestima y seguridad. Sienten que sus esfuerzos son valorados y contribuyen al bienestar de la familia, lo que refuerza su sentido de pertenencia.
  • Creación de hábitos: Los niños aprenden a organizar sus tareas y tiempo, lo que favorece el pensamiento lógico y su rendimiento académico. Aprenden a priorizar responsabilidades y evitar futuras crisis de procrastinación, lo que les será útil en su vida adulta. 
  • Desarrollo de habilidades motoras: Las actividades domésticas mejoran la coordinación motora y el equilibrio de los niños. Realizar tareas del hogar les permite perfeccionar habilidades motoras finas y gruesas, desmintiendo el mito de que todos los niños son torpes. 
  • Organización: Los hábitos adquiridos a través de las tareas del hogar les enseñan a organizarse, lo que les permite alcanzar un óptimo rendimiento en el futuro. La organización es clave para enfrentarse a desafíos laborales y personales con éxito. 
  • Colaboración: Las tareas del hogar fomentan el sentimiento de integración y les enseñan a trabajar en equipo y seguir instrucciones. Aprenden a comunicarse, negociar y resolver conflictos de manera efectiva, habilidades fundamentales para la vida en sociedad.


Cómo involucrar a los niños en las tareas del hogar: Fomentando la participación y el compromiso


  • Paciencia: Tener paciencia con los niños mientras aprenden es fundamental. Aunque a veces parezca imposible, es importante evitar regañarles y reforzar su autoestima con comentarios positivos. Celebre sus logros y ayúdeles a aprender de sus errores. 
  • Adaptar las responsabilidades a su edad: Asignar tareas acorde a sus habilidades y etapa de desarrollo es clave para evitar frustraciones y lágrimas innecesarias. Comience con tareas sencillas y aumente la complejidad a medida que adquieren confianza y destreza. 
  • Enseñar con el ejemplo: Mostrarles cómo hacer las tareas antes de permitirles hacerlas solos es una excelente manera de asegurarse de que comprenden los pasos y procedimientos adecuados. Refuerce su confianza alentándoles a seguir intentándolo hasta lograrlo, recordándoles que la práctica hace al maestro. 
  • Establecer una rutina: Crear una rutina diaria o semanal de tareas del hogar ayuda a los niños a adaptarse a las responsabilidades y a comprender que son parte integral de la vida familiar. También les proporciona un sentido de estructura y estabilidad. 
  • Incentivar la colaboración: Fomentar la cooperación entre hermanos y miembros de la familia al realizar tareas del hogar juntos. Esto no solo enseña a los niños a trabajar en equipo, sino que también hace que las tareas sean más amenas y llevaderas. 
  • Recompensar el esfuerzo: Establecer un sistema de recompensas o incentivos puede motivar a los niños a realizar sus tareas con entusiasmo y diligencia. Estas recompensas pueden ser simples, como elogios verbales, tiempo extra de juego o una actividad especial en familia.


Involucrar a los niños en las tareas del hogar es una excelente manera de enseñarles habilidades prácticas, responsabilidad y valores familiares. La clave está en tener paciencia, adaptar las tareas a su edad y ser un modelo a seguir, proporcionándoles un ambiente de apoyo y comprensión.


Tabla de tareas del hogar según la edad



A continuación, te presentamos una tabla de tareas montessori, que puede servir como referencia para armar una propia. No es necesario que sea exactamente la misma, pero sí puede orientarte en el proceso. Con el fin de organizar mejor la información, hemos dividido las tareas en dos etapas: menor (de 2 a 7 años) y media (de 8 a 12 años).


Etapa de menor: de 2 a 7 años


2-3 años: Tareas sencillas para comenzar


  • Guardar juguetes: Es importante enseñar a los niños que cada objeto tiene su lugar y no debe quedar tirado en el suelo.
  • Comer solos: A esta edad, pueden empezar a manejar utensilios básicos como cucharas y tenedores.
  • Guardar ropa: Ayudar a ordenar su ropa les enseña a cuidar sus pertenencias.
  • Regar plantas: Esta actividad fomenta la conciencia ambiental y el cuidado de seres vivos.



4-5 años: Incrementando la responsabilidad


  • Vestirse solos: Aunque necesiten ayuda, es importante que aprendan a elegir y ponerse su ropa.
  • Cuidar de su aseo personal: A esta edad, pueden cepillarse los dientes y lavarse las manos sin ayuda.
  • Poner la mesa: Les enseña a colaborar en las tareas familiares y a ser organizados.
  • Lavar los platos: Pueden empezar lavando objetos no frágiles y sin filo.
  • Alimentar mascotas: Les enseña responsabilidad y empatía hacia los animales.



6-7 años: Preparándose para el colegio


  • Hacer la cama: Es una tarea que fomenta la disciplina y el orden en su espacio personal.
  • Preparar la mochila del colegio: Deben aprender a ser responsables de sus útiles escolares y tareas.
  • Limpiar el polvo: A esta edad, pueden colaborar en la limpieza de superficies y objetos.



Etapa media: de 8 a 12 años


8-9 años: Mayor autonomía e higiene personal


  • Bañarse solos: Es fundamental que aprendan a asearse adecuadamente con agua y jabón.
  • Preparar desayuno: Pueden empezar con preparaciones sencillas, como tostadas y cereales.
  • Cuidar mascota: Asumir más responsabilidades en el cuidado de animales, como bañarlos o llevarlos al veterinario.



10-11 años: Tareas más complejas y colaborativas


  • Limpiar habitación: Deben aprender a mantener su espacio ordenado y limpio sin esconder el desorden.
  • Jardín: Pueden colaborar en la poda, riego y cuidado de plantas.
  • Tender la ropa: Aprender a colgar y doblar la ropa es fundamental para su autonomía.
  • Sacar al perro a pasear: Es importante que aprendan a ser responsables con el cuidado y paseo de sus mascotas, siempre sin perderlas de vista.



12 años en adelante: Participación en tareas del hogar más avanzadas


  • Hacer la compra: Pueden colaborar en la elección de alimentos y productos necesarios, evitando llenar el carrito solo de dulces y chocolates.
  • Limpiar cristales: Aprenden a mantener ventanas y espejos limpios sin dejar huellas dactilares ni marcas.


Incorporar a los niños en las tareas del hogar desde temprana edad tiene múltiples beneficios en su desarrollo personal y les enseña a ser autónomos, responsables e independientes (y a evitar ser futuros acumuladores). Al seguir estas recomendaciones basadas en la tabla de tareas de Maria Montessori y adaptarla a las necesidades de cada niño, los padres y educadores pueden contribuir al crecimiento integral de sus hijos y, de paso, disfrutar de un hogar más ordenado y armonioso. Recuerden, ¡el humor y la paciencia son clave en este proceso!